miércoles, 20 de agosto de 2014

"Vuestras mercedes me disculparán si sufro una metamorfosis y vuelvo a ser la criatura de ojos nuevos que fui "(2)


Esta parte del comentario, la escribí así. En el hipogrifo, el "ave" más veloz.

Segunda parte del comentario al capítulo 2,26 del Quijote, publicado en "La acequia", en la entrada titulada "Un teatrillo de títeres que no acaba nada bien" correspondiente al día 3 de diciembre de 2009.

Pero en esto llega don Gaiteros a socorrerla…el piadoso cielo, también. No repara en gastos y pega un tajazo al rico faldellín. Don Quijote le diría que un faldellín puede servir para avalar un préstamo. ¡Ay, su Dulcinea arruinada!

Melisendra cae al suelo, al parecer sin lesiones importantes, gracias piadoso cielo. Gaiteros la coloca a horcajadas sobre el caballo, que no hay posibilidad de montar a mujeriegas como una dama. Tocotó, tocotó. El estoico caballo relincha contento con su doble carga, valiente y hermosa: pero carga al fin. Hiiiiii.

Los dos amantes toman la vía de París. El trujamán les desea que lleguen a salvo a su patria, sin que se les ponga estorbo. Y que vivan felices y lleguen a ser tan viejísimos. Los de mi pueblo aplaudían en momentos como éste. Aquí en la venta, silencio.

El muchacho se está encumbrando y Maese Pedro le pide llaneza, sin afectación.

El intérprete prosigue y ahora viene lo malo. Siempre hay ojos ociosos que todo lo ven, así hay quien vio la bajada y la subida de Melisendra, faltándole tiempo para ir con el cuento al rey Marsilio. El rey morenito manda tocar al arma y, en toda la ciudad, se oyen las campanas de las mezquitas. ¿Campanas en las mezquitas?


Feliz Inmculada Constitución a todos:

María Ángeles Merino

(Continúa)

Copiado de "La arañita campeña, de la entrada con el mismo título.
http://aranitacampena.blogspot.com.es/2009/12/vuestras-mercedes-me-disculparan-si.html

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