lunes, 2 de septiembre de 2013

Una destroncada historia y un traductor morisco.


Recordaréis que el narrador, al final del capítulo VIII, no puede seguir la historia "porque no halló más escrito destas hazañas de don Quijote, de las que deja referidas". Don Quijote y el vizcaíno nos ofrecen una imagen congelada, con las espadas en alto. 

Tomado de aquí.

Así comienza el capítulo IX, con la historia "destroncada"y la pesadumbre del que nos lo cuenta, tan a gusto con la quijotesca historia y tan a disgusto por no saber cómo hallar lo que falta.

Bien seguro está de hallar su continuación ¡Cómo iba a faltarle un sabio a tan buen caballero! No le iba a faltar lo que sobró a Platir , que no hay color, van ustedes a comparar. ¿Manca y estropeada tan gallarda historia? Eso nunca, tal vez  oculta o consumida, que el tiempo devorador gasta esas bromas.


Mas enseguida cae en la cuenta de la modernidad de tal historia, puesto que en la biblioteca  de don Quijote hay algún  libro pastoril muy reciente. Y qué  deseoso está de conocer cómo se las apaña para deshacer agravios, socorrer  viudas y amparar doncellas viajeras "con toda su virginidad a cuestas". A pesar de follones, villanos y descomunales gigantes; tan deseosos de forzarlas.

Foto tomada en la puerta de la Coronería, en la Catedral de Burgos. En las arquivoltas están representados varios pecados.

Si don Quijote merece alabanzas, él también. ¡Cuánto trabajo y cuántas diligencias para que el mundo no se quede sin el gusto de leerla! Casi dos horas de pasatiempo tendrá, dice. ¿Sólo? Juraría que yo tardé  más en leer la primera parte . Sus razones tendrá Cervantes para conceder tan poco tiempo al lector.



Y la halla un día, por casualidad, en el Alcaná de Toledo, un lugar donde se compra y se vende.

Aquí comenzaba el Alcaná en Toledo.

Llega un muchacho a vender  cartapacios y papeles viejos a un sedero. Llevado de su voracidad lectora, toma uno de ellos  y ve que estaba escrito en caracteres arábigos. Como no lo sabe leer, busca un morisco aljamiado que los leyese, lo cual no fue dificultoso en un barrio donde conviven moros, judíos y cristianos. La suerte le deparó uno...que aparece por aquí. Ese debe ser con su vestimenta mora ...


Sacado de aquí.

Mi ordenador recibe otra visita, estos personajes se han familiarizado con mi equipo y se toman demasiadas confianzas.

Salam Aleikum, señora amanuense. Me presento sin nombre porque así lo quiso el señor Cervantes. Soy el intérprete morisco , contratado  en el Alcaná deToledo, por el narrador de esta verdadera historia. Le cuento.

Me dice su deseo, me pone el libro en la mano, lo abro por medio, leo un poco y comienzo a reír. Me pregunta que de qué me río y le contesto que de una anotación que hay puesta al margen. Dice: هذا Dulcinea ديل Toboso كثيرا ما وردت في هذا المقال يقول انها أفضل من ناحية للحم الخنزير التمليح من أي امرأة في جميع امانش


Le traduzco: «Esta Dulcinea del Toboso, tantas veces en esta historia referida, dicen que tuvo la mejor mano para salar puercos que otra mujer de toda la Mancha» . Al oír ese nombre  queda el cristiano atónito y suspenso. Al parecer, anda muy interesado en encontrar una  historia donde aparece una señora llamada así . El cartapacio dice : "Historia de don Quijote de la Mancha, escrita por Cide Hamete Benengeli, historiador arábigo".
 
Disimula el contento y el sedero se queda sin negocio. Compra al muchacho todos los papeles por medio real, es avispado el de la pluma.

Se aparta conmigo por el claustro de la iglesia mayor y me ruega que vuelva aquellos cartapacios en lengua castellana, sin quitarles ni añadirles nada, ofreciéndome la paga que yo quiera. Prefiero cobrar en especie y me contento con dos arrobas de pasas y dos fanegas de trigo.  Prometo traducirlos bien y con mucha brevedad, palabra de buen musulmán. Me lleva a su casa, donde en mes y medio la traduzco toda.


Sé que  mi traducción satisfizo a mi patrón, a pesar de algunas objeciones nacidas de su desconfianza de cristiano viejo hacia los de nuestra nación. Pero ha  de saber el señor Cervantes que ni falté a la verdad, ni pasé en silencio ninguna alabanza a tan buen caballero, sino que seguí fielmente el texto original en arábigo, el de Cide Hamete Benengeli.  Digo esto por algunas frases que contienen su libro, el de don Quijote, el que dio a la estampa y pasó a la posteridad. Por cierto, que los galgos me gustan, señor don Miguel.

Salam Haleikum, señora mía. He de ir al lugar que tengo asignado en el limbo de los personajes secundarios del famoso libro.

Un abrazo para todos los que pasáis por aquí de:

María Ángeles Merino

Pedro Ojeda dice en "La acequia":

"Si alguien quiere conocer de primera mano la versión del traductor morisco del Quijote, que consulte sus palabras, publicadas gracias a Mª Ángeles Merino, Abejita de la Vega, que sigue incansable dando voz -e ilustración fotográfica oportunísima y divertida- a los secundarios de la novela. "

Entrada copiada del blog "La arañita campeña":
http://aranitacampena.blogspot.com.es/2011/09/una-destroncada-historia-y-un-traductor.html

 

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