jueves, 25 de septiembre de 2014

"Si vuestra señoría fuese servido de darme una tantica parte del cielo...la tomaría de mejor gana que la mayor ínsula del mundo."


Comentario al capítulo 2.42  del Quijote. Publicado en "La acequia", en la entrada titulada "Consejos para un buen gobierno", correspondiente al día 25 de marzo de 2010.

De los consejos que dio don Quijote a Sancho Panza antes que fuese a gobernar la ínsula, con otras cosas bien consideradas-


La Dolorida desaparece y el mayordomo polifacético ya no quiere aparecer por la pantalla de mi ordenador. Recupero mi voz para contaros este capítulo 42,en el que somos testigos de dos conversaciones.

Las dos giran en torno a Sancho Panza, como futuro gobernador de una ínsula; aleccionado por el duque, en primer lugar, y por don Quijote, después.

El suceso de la Trifaldi, ha salido mejor de lo que esperaban, todo un éxito. Los duques, contentos, deciden seguir las burlas. La fe de Sancho en el asunto de la ínsula es un filón abierto, para sus diversiones.

Criados y vasallos reciben órdenes e instrucciones, el estilo y las trazas han de seguir las pautas de los libros de caballerías.El que dirige esto, el de siempre. No,señor mayordomo, no venga su merced por aquí.

Al día siguiente, el duque se presenta ante Sancho y le dice que ha de vestirse como gobernador, que ya sus insulanos le esperan, como agua en mayo.

¿Se queda mudo? ¿Balbucea? ¿Besa las manos del que le otorga la merced? No, no hace nada de eso.

La emoción no le impide seguir fantaseando y expresar lo diminutos y de poco valor que le parecieron la tierra y sus habitantes, vistos desde allá arriba. Grandeza del cielo, bajeza del suelo. Ecos de Cicerón o, tal vez, de Fray Luis de León. Hay que ver lo buen maestro que ha sido Don Quijote para Sancho. Y qué buen alumno este “destripaterrones” que es capaz de dirigir a su benefactor esta pregunta retórica: “¿qué grandeza es mandar en un grano de mostaza, o qué dignidad o imperio el gobernar a media docena de hombres tamaños como avellanas…?”

¿Qué dice este majadero? ¿Que prefiere “un tantica parte del cielo” a la mayor ínsula? ¿A dónde quiere ir a parar? ¿Se está burlando de su excelencia? ¿Está mohíno a causa de aquellas pullas? Recordemos, si encontró algún “cabrón”, entre las siete estrellas, llamadas “cabrillas”…

El duque coge aire y, con el tratamiento de “vos”, ése que molesta tanto a las dueñas, cuando sus señoras se lo aplican; le contesta que él no puede conceder trozos de cielo, ni siquiera del tamaño de una uña. Eso sólo Dios puede darlo.

Una ínsula “hecha y derecha, redonda y bien proporcionada, y sobremanera fértil y abundosa”, eso sí.

Y si maneja bien las riquezas terrenas, podrá ganar las del cielo. Impía conclusión la del duque.  ¿Qué diría el de Rotterdam?

Sancho se anima y “venga esa ínsula”: será gobernador, manejará riquezas y, al final de todo, irá al cielo derechito. Tres pájaros de un tiro. Y mejor que la codicia, mejor que el ascenso social... , probar a qué sabe el poder, algo sabrosísimo, al parecer.

El duque, le dice que si prueba ese dulcísimo sabor, se comerá las manos, tras él. Y lo mismo hará su señor don Quijote, cuando llegue a emperador, nada menos.

A Sancho le parece de perlas el mandar, “aunque sea a un hato de ganado”. El “grande”,cada vez más admirado de las respuestas certeras de este labriego...

Mañana mismo, ha “de ir al gobierno de la ínsula”, con el traje conveniente. Al escudero lo del vestido le parece irrelevante, siempre será el mismo: él mismo. El duque le explica que los trajes han de ir de acuerdo con el oficio o la dignidad.

El uniforme que se le tiene asignado es parte de letrado y parte de capitán porque, en la ínsula, son necesarias tanto las armas como la letras.

Lo que no especifica son las partes. ¿De cintura para arriba y de cintura para abajo? ¿La parte derecha y la parte izquierda? ¿Sotana con greguescos? ¿Jubón con sotana?

Letras, pocas tiene Sancho, ni siquiera el A, B, C. No pasó del Christus, la cruz que va delante del abecedario, en la cartilla; pero le basta para ser buen gobernador. No es un inconveniente el que sea poco instruido, mas ha de ser buen cristiano.

De las armas, las que le den y Dios le ayude, que en su vida las ha manejado.
(Continúa)


Un abrazo de María Ángeles Merino 


Copiado de "La arañita campeña", entrada con el mismo título.
http://aranitacampena.blogspot.com.es/2010/03/si-vuestra-senoria-fuese-servido-de.html


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